Las madrileñas Marta Calvo y Cecilia Castro tras los oros en La Copa Presidente solo piensan en el Mundial
Marta Calvo y Cecilia Castro pusieron el broche de oro a la participación de la selección española en la Copa Presidente de Europa al subirse a lo más alto del podio, un gran resultado que ya sueñan con repetir en el Campeonato del Mundo de Muju (Corea), del 24 al 30 de junio. La victoria obtenida en Atenas ha sido muy importante para las dos deportistas madrileñas, por diferentes motivos.
“Después de seis meses intentando recuperarme de una operación con bastantes contratiempos, sumado a haberme quedado sin becas, es muy satisfactorio ver qué estoy otra vez por lo menos al mismo nivel que antes”, ha apuntado Calvo, que libró en primera ronda y tuvo que ganar cinco combates para colgarse el oro.
La final con la turca Irem Yaman fue el más complicado, entre otros motivos porque la otomana ya le había ganado la final del Campeonato del Mundo de 2015. “Ganar me ha servido para ver que voy por el buen camino. Fue un combate bastante ajustado, iba perdiendo por 2-1 hasta unos pocos segundos antes del final, que conseguí ponerme 2-3 y aguantar el resultado”.
“En realidad, el objetivo de este campeonato era hacer el mayor número de combates posibles para volver a coger ritmo de competición, así que ha sido genial pasar todas las rondas y es el mejor empujón que podía tener de cara a la preparación del campeonato del mundo de junio”, ha explicado Calvo.
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Foto,RFET |
Por su parte, Cecilia Castro estaba contenta por doble motivo: por el oro y porque “en este torneo me jugaba con Aida (Martínez) estar en el Mundial”. “Nos separaban sólo dos puntos y este campeonato era en el que se decidía todo”, ha apuntado.
“Tuve cinco combates y todas las adversarias fueron muy duras. Además, con el añadido de que es de las primeras veces que me pego en -73 que es un peso superior al que competía anteriormente. Pero me sentí fuerte y rápida con todas ellas y tuve muy buenas sensaciones”, ha manifestado.
“Los primeros combates los teníamos planificados, con mi entrenador Christian Seijo, que me estuvo ayudando en todo momento, y me resultó más fácil encontrar el punto gracias a ello”, ha desvelado.“En ningún momento tenía en mi cabeza el oro, sino más bien ir combate a combate”, aseguró Castro, que ha explicado que, de todos los que disputó, el de cuartos de final fue quizás el más importante.
“Me enfrentaba a la campeona olímpica Milica Mandic, con quien he estado entrenando y tengo buena relación; y sentía respeto por ese combate. Me mantuve por delante en el marcador todo el combate, disfruté un montón compitiendo con una deportista de ese nivel y me dio bastante seguridad para afrontar la semifinal y, luego, la final”, ha argumentado.
“He disfrutado mucho en el tapiz durante todo el torneo y tuve un gran apoyo de mi entrenador Christian y la ayuda de mi coach Miguel Ángel Herranz”, ha concluido.
Nota de prensa; RFET
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